miércoles, noviembre 09, 2005

Un blog interesante

Gianina y Erick son unos padres que también están en proceso de adopción.
Gianina tuvo la amabilidad de comentar sobre uno de los post y me indicó que ella también mantiene uno. Añado su link para todos aquellos que quieran leer sus experiencias e inquietudes. Desde aquí os deseo suerte.

En ese blog, Gianina colgó un post que no dejó de estremecerme. Os pongo aquí el enlace de la terrible historia que de la que nos hace participes. (http://www.hijotebusco.8k.com/)
Quisiera pensar que desde el momento en que se han involucrado los gobiernos en los procesos de adopción, los casos de robo y mafia de bebes se han terminado. Pero no deja de ser un deseo, porque, entiendo, que por desgracia estos casos se siguen dando.
Ojalá sirva de algo poner aquí la historia de Silvia.

Paz a todos.

miércoles, noviembre 02, 2005

Segunda sesión

El martes pasado asistimos a la segunda sesión de la formación.

La jornada en sí está orientada a la preparación del momento de la adopción.
Cuando hablo de preparación, me refiero a la documentación que hay que tener lista, la organización del viaje en sí, el dinero en efectivo que hay que llevar. Puede parecer que la sesión fue de lo más “banal”, siempre teniendo en cuenta de que preparar un viaje de varias semanas a un país extranjero no es algo precisamente banal.
No, me refiero a que también se hablaron de otros aspectos que hay que preparar.

A mi entender se trataron dos aspectos fundamentales.

El primero de ello, pero no por ello el más importante es la preparación que hemos de
tener los padres adoptantes con el hijo que vamos a integrar en nuestro seno familiar.
Soy el primero en reconocer que he caído en el error de tener una postura egoísta respecto al hecho de adoptar. Siempre he pensado en mi, en mi compañera y en mi hijo. Mi hijo... De él hablaré luego.
Como decía. He mantenido una actitud simplista respecto a esa persona que viene a mí, a nosotros. Tenga 18 meses o tenga 5 añitos, y ya me he referido a este tema en otro momento, tiene una experiencia vital. Pero no voy a repetirme. Lo que quiero reflexionar en este momento es que en este proceso, nosotros, los padres y hermanos, no somos los únicos que salimos ganando. El nuevo miembro de la familia también obtiene un gran beneficio, es bastante obvio... pero lo pierde TODO... todo.

Escribo la palabra “todo” con mayúsculas a propósito. Es la manera de recalcar este hecho. El crío que viene a casa, deja atrás sus raíces, sus ancestros, su cultura, sus orígenes, su lengua... todo.
El mundo interior de esta criatura debe ser un torbellino de sensaciones encontradas. Vale que a menor edad, quizás menor problema. Pero por muy pequeños que sean, el cambio ha de ser brutal. Ni que decir de los críos mayores que con cinco añitos se despiden de su entorno, de sus caras conocidas, de sus amiguillos del alma. Por muchos defectos que nosotros veamos a ese entorno, no hay que olvidar que es el suyo, al que pertenecen.
Piensen por un momento que ocurriría si un buen día alguien viniera a casa, les metiera en un coche y les llevara a una casa nueva, una esposa o esposos nuevos, o quizás unos padres nuevos... Tu casa y tu familia tenían sus virtudes y sus defectos, pero eran tuyos. Tu pertenecías a ellos, y por muy mal que estuvieran, eran tuyos. ¿Cómo se sentirían?
No sé si soy capaz de explicarme.

Hubo una afirmación que me conmovió. Para nosotros es impensable el hecho de abandonar a un crío. Pero para él, no solo es factible. Es que ya ha ocurrido. ¿Por que no iba a volver a ocurrir? Es comprensible que albergue ese temor dentro de sí. Él ya estuvo en esa situación. Y esa experiencia, sin duda alguna, influye en la manera en que se va a relacionar con nosotros en los primeros momentos, días, semanas o meses. Si se piensa en esto es cuando se comprende que el proceso de adaptación se da por concluido cuando pasan dos años... y no dos meses.

El segundo tema que me hizo reflexionar fue la preparación que hay que realizar con el hijo biológico.
Piensen por un momento en que eres el único protagonista, y de repente aparece otra personita que... lo primero que hace es quitarte protagonismo para con tus padres. Ya, ya... se puede pensar que lo mismo ocurre cuando el hermano que viene a la familia también es biológico. Y es así, es lo mismo, con la salvedad que un hermano biológico tiene una presencia diaria. Está dentro de la barriguita de mama, se mueve, da patadas... en definitiva, el periodo de adaptación se va realizando a lo largo de los últimos meses del embarazo. En el caso de un hermano adoptado, no ocurre igual. Pienso que por mucho que tú lo involucres, le hables de que va a venir, le enseñes alguna foto..., al final es un jarro de agua fría. Por esto entiendo que él, el hijo biológico, mi hijo..., ha de ser el protagonista principal de esta historia.
Debería ser capaz de involucrarlo al máximo. Consultarle en la toma de decisiones, por ejemplo en la preparación de la habitación del hermanito, y por supuesto, hacerle ver que se toman es consideración sus opiniones. Cuando se pinte su habitación, pintar la de él también. Y llegado el momento, cuando regresemos del viaje, será él el primero en conocer a su nuevo miembro de la familia. Y será él el encargado de presentarlo al resto de la familia.
Indudablemente ha de ser el protagonista principal. El hermano “Mayor”.

Como última reflexión, tan solo apuntar que el tema de la adaptación de los hijos biológicos no está tratado en los cursos de formación. Es lógico que no sea para todos. Tan solo somos tres parejas de las nueve las que tenemos hijos biológicos. Pero sería interesante tener una sesión opcional para este tema.

Paz a todos.

jueves, octubre 20, 2005

La primera sesión

Se van cumpliendo las etapas.

El martes comenzamos los cursos de formación e información para la adopción.

Sobre el hecho en sí de comenzar los cursos diré que nos hace especial ilusión el ver que todo sigue su curso. Quizás más lento de lo que quisiéramos, pero se van cumpliendo las etapas.

Siempre que he asistido a una reunión con gente diversa, pero que tienen un mismo objetivo, siento sensaciones parecidas. Ahí estamos sentados, dieciocho perfectos desconocidos, cada uno con sus vivencias propias, sus esperanzas y sus temores, sus distintas motivaciones. Todos ellos, todos nosotros en realidad, con el objetivo común de intentar comprender en que aventura nos hemos embarcado.
Es esa motivación común la que hace que dejes de lado tus reservas y timidez y seas capaz de comunicar lo que opinas y sientes en ese momento. Y digo sientes, porque mucho de lo que se habla y se comenta parte directamente de dentro de cada uno de nosotros. No es un tema cualquiera el que se está tratando. Hablamos de que hemos decidido afrontar una paternidad consciente, y de que este hecho nos provoca no pocas incertidumbres.Para alguno de nosotros que ya tenemos la maravillosa experiencia de ser padres es menos complicada. Pero para el resto de los compañeros que deben afrontar un primer hijo, el camino es algo más duro.

Siendo sincero conmigo mismo, y por ende, con este cuaderno de bitácoras, no he de dejar de reconocer que en un principio era reacio al sentido en sí de los cursos. Te dejas caer en la autocomplacencia y piensas que poca cosas serán la que te va a aportar las sesiones de formación, e incluso que será una perdida de tiempo. Pero al igual que reconozco lo anterior, he de reconocer que, vista la sesión del martes, es imprescindible acudir a estas sesiones, y por supuesto, me abrió los ojos ante ciertos "típicos tópicos". De esto hablaré en otro momento.

Las sesiones las imparte una psicóloga y un asistente social.Todo empieza como empiezan reuniones. Dos personas se enfrentan a un grupo formado por una serie de individualidades a las que hay que ir haciendo reflexionar sobre los motivos reales por los que están sentados en esa sala.Te hace que te plantees cuestiones sobre la adopción que antes ni siquiera te pasaban por la cabeza. Te exponen situaciones que distan mucho de la imagen idealizada que llevas sobré lo que será ese hijo adoptado. Independientemente de la edad que tú desees que tenga ese hijo o hija, siempre habrá tenido una experiencia vital antes de ser acogida. Y es esta experiencia vital la que, al menos yo, no tenía totalmente asumida. Si, sabes que ese crío lo está pasando mal, pero no te paras a pensar cuanto de mal es en realidad.
Esta parte de la sesión me sacudió por dentro. Me hizo replantearme una serie de ideas preconcebidas sobre ese hijo que va a venir. En realidad te parece que los niños están ahí, en alguna parte de su país de origen, esperando a que tú vayas y los acojas. No te paras a pensar en profundidad en su día a día. No importa si tienen doce meses o siete años. Ese día a día ya forma parte de ellos y de su vida. Y cuando vengan al seno de tu familia, lo traen consigo. Y hay que aprender a aceptarlo, a comprender que forma parte intrínseca de ellos. Y esto no es una tarea banal.

Quisiera hacer una última reflexión.
Otra idea preconcebida que se me desmoronó fue el hecho de pensar que no habrá diferencias entre un hijo biológico y un hijo adoptado. De hecho, en un intento de restarle importancia al hecho en si de si es un hijo biológico o no, caes en el error de considerar que es la misma situación, independientemente de donde proceda ese hijo. Y he aquí el error.Con esto no quiero decir que vas a considerar a un hijo menos o más que el otro. No tiene nada que ver con esto. El día a día de los dos será exactamente igual en todas las facetas de la vida de ambos, y con esto quiero decir que no existirán diferencias de ninguna consideración. Pero tener un hijo adoptado conlleva una serie de tareas que hay que aceptar como tales, que hay que acometer, y que son las que marcan la diferencia de la situación a la que hacia mención hace un momento. ¿Que tareas? Solo por enumerar algunas: hay que preparar a la familia para la llegada del hijo, la adaptación de ese hijo a su nueva familia y entorno, creación de los vínculos afectivos, el momento de la revelación, el momento de que él o ella revelen su condición de adoptados, la búsqueda de los orígenes... Si nos damos cuenta, con un hijo biológico no hay que realizar ninguna de estas etapas.La aceptación y realización satisfactoria de todas ellas serán las que marque una adopción llevada a buen puerto y plenamente satisfactoria tanto para nosotros como para nuestro nuevo hijo.

Por último decir que otra cosa en la que me reafirmé después de la sesión, es que esta aventura es larga y difícil, pero que al final, todo lo pasado habrá merecido la pena.

Paz a todos.

lunes, octubre 03, 2005

Esto se empieza a mover

Bueeeeeno, parece que la cosa se empieza a mover. Ya nos han citado para los cursos de información sobre la adopción.
En el momento en que nos empezábamos a plantear si existía algún problema con el expediente, nos citan a mediados de mes para comenzar los cursos.
Lo bueno y lo malo que tienen es que son por la mañana. Digo lo bueno porque Alex está en el colegio y solucionamos el problema de con quien dejarlo. Lo malo es que hay que hacer virguerías en el trabajo para poder asistir. Menos mal que tan solo son cuatro jornadas.
Cada día son cuatro horas de curso. ¿Qué nos van a contar? No sé, pero tiempo hay de sobra. Supongo que también realizaremos talleres o trabajo en grupo. Veremos...

Paz a todos.

miércoles, septiembre 21, 2005

Después de las vacaciones...

Un par de meses si escribir, pero no por ello no hemos seguido en el tema.

Ya hemos comentado con la familia la decisión que hemos tomado de adoptar. Es una noticia que hay que dar a la cara, no es de esas que puedes dar por teléfono o mediante un e-mail.

¿Las reacciones? Creo que acorde a la edad. Los familiares más “jóvenes” por llamarlo de alguna manera, lo aceptan con más naturalidad. Los mas mayores, dan muestras de ser más reacios. No a la idea de que tengamos otro hijo, sino al hecho en si de que sea adoptado. “La sangre es la sangre”, comentaba uno de estos familiares. Si... tiene toda la razón. Pero la diferencia estriba en lo que es para cada uno “la sangre”. Para mí, sería una forma de definir lo que es tuyo propio, porque sale de ti. Y de mí salen los mismos sentimientos a ese hij@ que está por venir como los que tengo hacia Alejandro (mi otro hijo) Pienso que no es una cuestión biológica la que define una relación filio-paternal. Es mucho más que eso. Es el hecho de que es un hijo deseado y esperado. Es verlo crecer, día a día. Compartir sus logros y ayudarlo a superar sus frustraciones. En definitiva, la aventura de tener un hijo y ayudarlo a crecer, independientemente de sí lleva tus genes o no.

Cambiando de tema. Sobre lo puramente técnico. Aún no sabemos nada sobre los cursos que tenemos que hacer. De todas maneras estamos en tiempos. Espero que nos llamen sobre octubre o noviembre. Tan solo llevamos dos meses desde que empezamos. Paciencia.

Paz a todos.

lunes, julio 25, 2005

Comenzamos el camino

Ya presentamos la documentación.

Bueno, hemos dado el primer paso en esta aventura. Conseguimos reunir toda la documentación y presentarla.

No es que haya sido muy complicado. La documentación está ahí fuera... como dirían en una famosa serie de televisión.

Es curioso todos los datos que te solicitan. Desde un certificado de empadronamiento, libro de familia, DNI’s y demás, hasta un certificado de penales. Pasando por una vida laboral. Quizás lo mas difícil de conseguir fuera la partida de nacimiento, por aquello de que los registros no están conectados y la información la tienen que solicitar a los registros de origen.

Pero lo peor de todo quizás sea que estos documentos tiene caducidad, y que a lo largo de todo el proceso, los tendremos que volver a solicitar.

En fin. Entiendo que tan solo será una más de las “trabas” que tendremos que ir solucionando.

Como digo al principio, ya nos hemos puesto en camino.

Paz a todos.

Algunos links

Cuando empiezas un nuevo tema, lo primero que haces es hacer acopio de información. Hablando con gente que está pasando por las mismas experiencias, me han dado una serie de páginas que he colgado en la parte de links.
He puesto las que me han parecido las más interesantes.

Paz a todos.

jueves, julio 21, 2005

Los primeros pasos

Iba a comentar los primeros pasos que hemos dado en los trámites para solicitar la adopción, pero creo que los primeros pasos reales los dimos cuando nos decidimos a tener otro hijo.
No ha sido sencillo. Ya tenemos un hijo de 5 añitos, Alejandro, y la verdad es que empezamos a estar "cómodos" con él. Ya quedaron atras muchas de las "incomodidades" propias de edades menores. Empieza a ser un poquito independiente, a no demandarte tanto tiempo. En definitiva, empiezas a recuperar un poquito de ese tiempo personal que tienes perdido con los primeros años de un hijo.
Pero aún así, nos apetece tener otro hijo. ¿Por qué?. Por muchos motivos y por ninguno en particular. Te pones a sopesar los pros y los contras y empiezas a darle vueltas a todo, y por último acabas concluyendo que se racionaliza demasiado el asunto. Al final, lo decides por que es lo que realmente quieres, y dejas de mirar los aspectos positivos, que son muchos, y los negativos, que también los tiene.
Hasta ahora tan solo he hablado de la decisión de tener un hijo. No de la forma de tenerlo. Esa es otra historia que algún día abordaré.

Paz a todos.

jueves, junio 30, 2005

Estamos adoptando

Bueno....

La idea de este blog es tener un cuaderno de bitácoras donde plasmar las experiencias que se derivan de un proceso de adopción internacional.

Me gustaría poder reflejar aquí todos y cada uno de los pasos que vamos dando, hasta que, al fin, veamos conseguido el poder tener aquí a nuesto esperado hij@. Seguro que también se verán reflejadas situaciones de agobio, desorientación, ansiedad... alegría, esperanza, entusiasmo...

En fin, me gustaria reflejar aquí lo que va a ser seguro una de las aventuras más importantes en nuestra vida.

Paz a todos.